Ni bien llegamos a Brujas, nos esperaba una llovizna amigable. Así que nos alojamos en el hotel que
habíamos reservado desde acá y fue todo un acierto.
Muy bien ubicado, cómodo, bellos en fin un lujazo de lugar sin dejar un riñón.
Tiramos todo y a caminar, a ver dónde estábamos, qué nos rodeaba y si esa Brujas que yo había conocido a mis 25 años, se parecía en algo a la que nos daba la bienvenida al Vasco y a mí.
Estas fotos distan un montonazo de ser buenas, pero es lo que salió y se las comparto.
Qué ver en Brujas? Lo que te plazca! Como siempre!
Perderse por sus canales y puentes es una planazo para mí.
De todos modos acá va lo típico:
Burg: Segunda plaza más importante de la ciudad. Compite con la principal en ser la más bella de Brujas
Plaza Mayor: También llamada Markt, esta plaza es el centro neurálgico de Brujas. En ella se sigue celebrando un mercado todos los sábados.
Belfort: Se encuentra en la plaza anterior y es la
torre más característica de Brujas. Desde la parte más alta, a 83 metros de altura y tras subir 365 escalones, se obtienen las mejores vistas de la ciudad.
Stadhuis: El edificio más característico del Burg es sin duda el
Ayuntamiento.
Su fachada data de finales del siglo XIV.
Después de una primer noche bella, bella, un descanso reparador... un agradable y revitalizador desayuno:
No podemos ser más distintos! Nuestros desayunos en los viajes:
Desayuno del Vasco: Café,
croissants, pain au
chocolate , manteca y dulces.
Desayuno de Alma_de_valija: Jugo de frutas o yogurt bebible, frutas, queso y algún huevo duro o poché.
A gozar, que después de este momento culinario, se viene una caminata de aquellas. Los espero para salir a darnos una vuelta por esta ciudad de cuento!