Amo el comienzo de septiembre. Me ilusiona ver cómo la luz va entrando diferente por las ventanas de casa. Adoro las fresias multicolores y multiaromáticas que aparecen con fuerza en este tiempo que anuncia una nueva primavera. Ver que otra vez hay brotes en mis plantas, que los pimpollos de flores están madurando en silencio para explotar en cualquier momento me pone de muy buen humor.
Me encantaría tener más espacio en mi casita (PH porteño) para poder darle rienda suelta a mis ganas de una verdadera huerta.
La falta de espacio no hace que no siembre aromáticas, pero nada me gustaría más que poder cosechar una rica espinaca, tomates, pimientos, una calabaza...hasta papa!
Pero bueno, por ahora guardo esa ilusión para cuando podamos irnos a vivir al terrenito pampero.
De todos modos y a pesar de la falta de espacio real, se me dio por intentar hacer germinar semillas de limón.
Todo esto empezó en septiembre del año pasado.
Y acá estoy, compartiendo con ustedes aquel proceso inicial.
Qué cómo se hace? Fácil!
Sólo se necesitan paciencia y ganas.
Veamos cómo fue:
1.- Sacarles las semillas a varios limones.
2.- Quitarle muy cuidadosamente esa "camiseta" que recubre el alma nutricia de la semilla.
3.- Quedan divinas al desnudo.
4.- Les armás una camita de papel tisú bien humedecido.
5.- Y a esperar unos días. Rociá con agua cada vez que veas que el papel se va secando para que estén siempre húmedas.
6.-Et voilá! Empiezan a salir las primeras "colitas" germinadas.
7.- Cuando veas que ya están bastante crecidas, se viene la preparación para pequeños plantines.
8.- Una vez preparada la tierra en recipientes siempre perforados para que drene el agua, vas a disponer una o
dos semillas( recordemos que cada semilla es una planta).
9.- La colita se entierra suavemente en la tierra. No más que eso. La semilla en la superficie.
10.-Si el recipiente es más grande probá con varias semillitas para ver cuáles son las más fuertes que se convertirán en plantas.
Cuando ves nacer de la semilla el tallo de la planta, sentís una emoción alegre. Para mí siempre es magia la naturaleza.

Así estaban en enero de este año.
De todos estos brotes en acción sobrevivieron 3 plantas hermosas, que ya te mostraré en un próximo post.
No sé si te contagié las ganas de probar o intentarlo en esta incipiente primavera. De todos modos pienso que ver a la vida abriéndose paso tan "vivamente" es siempre inspirador.
Que nazcan tus propias semillas de lo que desees.
Y que la vida no deje de manifestarse a nuestro alrededor.
Abrazo viajero y gracias por acompañarme en cada aventura.




























