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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Hoy el viaje es hacia el nacimiento de una planta. Germinación paso a paso de semillas de limón..

 Amo el comienzo de septiembre. Me ilusiona ver cómo la luz va entrando diferente por las ventanas de casa. Adoro las fresias multicolores y multiaromáticas que aparecen con fuerza en este tiempo que anuncia una nueva primavera. Ver que otra vez hay brotes en mis plantas, que los pimpollos de flores están madurando en silencio para explotar en cualquier momento me pone de muy buen humor.

Me encantaría tener más espacio en mi casita (PH porteño) para poder darle rienda suelta a mis ganas de una verdadera huerta.
La falta de espacio no hace que no siembre aromáticas, pero nada me gustaría más que poder cosechar una rica espinaca, tomates, pimientos, una calabaza...hasta papa!
Pero bueno, por ahora guardo esa ilusión para cuando podamos irnos a vivir al terrenito pampero.


De todos modos y a pesar de la falta de espacio real, se me dio por intentar hacer germinar semillas de limón.
Todo esto empezó en septiembre del año pasado. 
Y acá estoy, compartiendo con ustedes aquel proceso inicial.

Qué cómo se hace? Fácil! 
Sólo se necesitan paciencia y ganas.

Veamos cómo fue:

1.- Sacarles las semillas a varios limones.


2.- Quitarle muy cuidadosamente esa "camiseta" que recubre el alma nutricia de la semilla.


 3.- Quedan divinas al desnudo.


4.- Les armás una camita de papel tisú bien humedecido. 


5.- Y a esperar unos días. Rociá con agua cada vez que veas que el papel se va secando para que estén siempre húmedas.

6.-Et voilá! Empiezan a salir las primeras "colitas" germinadas.






7.- Cuando veas que ya están bastante crecidas, se viene la preparación para pequeños plantines.


8.- Una vez preparada la tierra en recipientes siempre perforados para que drene el agua, vas  a disponer una o 
dos semillas( recordemos que cada semilla es una planta).


9.- La colita se entierra suavemente en la tierra. No más que eso. La semilla en la superficie.



10.-Si el recipiente es más grande probá con varias semillitas para ver cuáles son las más fuertes que se convertirán en plantas.


Cuando ves nacer de la semilla el tallo de la planta, sentís una emoción alegre. Para mí siempre es magia la naturaleza.











Así estaban en enero de este año.

De todos estos brotes en acción sobrevivieron 3 plantas hermosas, que ya te mostraré en un próximo post. 
No sé si te contagié las ganas de probar o intentarlo en esta incipiente primavera.  De todos modos pienso que ver a la vida abriéndose paso tan "vivamente" es siempre inspirador. 
Que nazcan tus propias semillas de lo que desees.
Y que la vida no deje de manifestarse a nuestro alrededor.
Abrazo viajero y gracias por acompañarme en cada aventura.

martes, 23 de octubre de 2012

Cuando tiene que ser...¡Es!

Y sí, contra muchos de los pronósticos, la vida se abre paso de mil modos distintos, cuando así está para darse.
Hace  un poco más de dos meses Morenita era un bebé por nacer con algunas dificultades.Hoy las dificultades no cesaron, sin embargo, acá está creciendo, hermosa y  con dos meses ya.
Esperando - muy cuidada - el tiempo de la operación.




Para la misma época, antes de que naciera Morena,  planté varias semillitas a modo de armar una huerta casera, muy modesta obvio.  En ambos casos, la vida siguió su curso.
La huerta me está dando un montón de alegrías también!
Siempre tuve orégano, albahaca y romero de cosecha propia ,pero no me había animado a más,porque me decían que era necesario tener más espacio, más sombra o más sol, y de todo más. Obvio que el rellano de una escalera no es el espacio ideal para plantearse una huerta, sin embargo...la vida cuando quiere venir ,viene a pesar de los pesares.
Le muestro cómo arrancó la huertita casera.












Y ayer coseché las primeras hojas de acelga. No se imaginan qué tersura y sabor.



Y pintó una receta familiar de canelones de pollo, ricota, espinaca ( en este cao acelga casera), jamón del diablo, muuuuucho queso rallado, cebollita y ajo rehogados en aceite de oliva, perejil ( de cosecha propia) bien picadito, un huevo, pimienta, sal y nuez moscada.






De la huerta a la mesa....jajajaj!!Pura vida, che! 


viernes, 29 de junio de 2012

En el mundo blogger, "nada se pierde, todo se transforma".

Nunca dejará de asombrarme este mundo blogger. Ayer leyendo a Vanis me encuentro con agradecimientos a todos los comentarios que había recibido por un bello post dedicado a su Nonna y contaba cómo leyendo esos comentarios, fue llegando a otros blogs que no conocía y se encontró con propuestas muy interesantes que la llevaron a nuevos aprendizajes.
Fui siguiendo sus consejos, como Grettel siguiendo las miguitas por el caminito internetil y gracias a Romina - también podés llamarla Roville- aprendí a usar un programita que te bajás en un pils -plas, que es super fácil de usar y que logra esta magia. (De paso les muestro mi incipiente huertita, que ya empieza a devolverme en brotes, en vida pura mis expectativas de muchacha de ciudad.)


Esa cadena que se va armando, esa trama que vamos tejiendo entre todos los que andamos por este unvierso paralelo al explícito, al de todos los días, no deja de maravillarme y me dan tantas ganas de contagiarlo. Cada uno que se suma va dejando una huella, casi siempre nutricia, sorprendete e inspiradora.
Desde que leí el post de  Vanis, no dejó ni por un momento de resonar dentro mío la canción de Jorge Drexler "Todo se transforma."


Les dejo la letra para que la puedan disfrutar, a Vanis y a Roville todo mi cariño y, a los que pasan a visitarme un abrazo inmenso porque me hacen saber que están ahí para dar y para recibir.


Tu beso se hizo calor,
Luego el calor, movimiento,
Luego gota de sudor
Que se hizo vapor, luego viento
Que en un rincón de la rioja
Movió el aspa de un molino
Mientras se pisaba el vino
Que bebió tu boca roja.
Tu boca roja en la mía,
La copa que gira en mi mano,
Y mientras el vino caía
Supe que de algún lejano
Rincón de otra galaxia,
El amor que me darías,
Transformado, volvería
Un día a darte las gracias.
Cada uno da lo que recibe
Y luego recibe lo que da,
Nada es más simple,
No hay otra norma:
Nada se pierde,
Todo se transforma.
El vino que pagué yo,
Con aquel euro italiano
Que había estado en un vagón
Antes de estar en mi mano,
Y antes de eso en torino,
Y antes de torino, en prato,
Donde hicieron mi zapato
Sobre el que caería el vino.
Zapato que en unas horas
Buscaré bajo tu cama
Con las luces de la aurora,
Junto a tus sandalias planas
Que compraste aquella vez
En salvador de bahía,
Donde a otro diste el amor
Que hoy yo te devolvería