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jueves, 28 de noviembre de 2013

Sintra, Portugal!

Y como lo prometido es deuda, acá va nuestra experiencia en Sintra y el Palacio da Pena.

Sintra es famoso por sus palacios, por los que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. El centro de Sintra es muy bonito, con pequeñas callejuelas, además del Ayuntamiento, en estilo neomanuelino, cercano a la estación de trenes. 

En Sintra podés ver el Palacio Nacional, el Palacio da Pena, la Quinta da Regaleira, el Palacio de Monserrate, el Castelo dos Mouros, el convento de los Capuchos y los chalets de la condesa d'Eddla, además del Palacio Nacional de Queluz, que forma parte del conjunto monumental de Sintra, aunque no está aquí. 
Llegamos!
Bajamos en la estación de Sintra.
 A la salida ( o sea frente a esta fachada)  hay un bus que te lleva hasta el palacio al que nos abocamos, el Palacio da Pena. Visitarlo,  realmente vale la pena!
El Palacio da Pena (13€) es el palacio más importante. Fue construido en el siglo XIX como una muestra de la mentalidad romántica de la época. Era un antiguo monasterio en torno al cual se construyó el palacio, en el que se mezclan distintos estilos arquitectónicos, desde el manuelino al neomorisco, en un resultado un tanto desbordado. 


El interior del palacio es todo un derroche de oros, mármoles, cristales y terciopelos,  parece que se ha utilizado de verdad (los muebles, la mayoría originales, se notan que están usados), y eso, sumado a la decadencia portuguesa, le da un aire diferente. No se podían sacar fotos! (ufa!). Me desquité con el exterior.
Juguemos a ser princesa por un día!
Ya sé, no es Verona, pero mi Romeo estaba  ahí nomás, sacándome las fotis.

En torno al Palacio da Pena se extienden los jardines del palacio, en lo que parece un bosque, en el que se camuflan distintas construcciones, templetes, estatuas y otros monumentos. El clima de esta zona ha permitido el crecimiento de plantas exóticas como helechos y secuoyas. El parque es muy grande, así que cuidado con perderse...








Aparte de estos palacios, también se puede visitar el Convento dos Capuchos, situado bastante alejado de la ciudad, aunque hay rutas de algo más de una hora para ir andando, y los recientemente restaurados Chalet y Jardín de la Condesa d’Eddla, pero yo no he visto ninguno de ellos. Otro lugar que la gente visita es el Cabo da Roca, la punta más occidental de Europa, que tampoco vimos...










A nosotros nos encantó, espero que a vos también te haya gustado!


miércoles, 27 de noviembre de 2013

De Colonia del Sacramento a Lisboa. De Uruguay a Portugal!

El post de hoy tiene que ver con Portugal. Venimos de pasar un exquisito fin de semana largo en Colonia del Sacramento, antigua colonia portuguesa, pueblo testigo de una parte importantísima de mi vida, escenario ahora de cada aniversario junto a mi Vasco. Que ya llevamos 12 años juntos y todavía nos sigue pareciendo ayer nomás. 
 
A Colonia la amamos por cuestiones tan simples. Sus farolas amarillas, su empedrado desparejo, sus escandalosas plantas de santa rita de un fucsia intenso y brillante, su "malecón" rioplatense, su aire llenito de perfume a leña, sus casas coloniales, su viejo muelle de madera, su cielo tan estrellado, su gente llana, educada y bien predispuesta al encuentro, su empecinamiento en no cambiar ni un ápice desde hace 25 años por lo menos, de los cuales puedo dar fe.
 
Una penita que el cambio de nuestra moneda sea tan desfavorable, todo está muy caro para nosotros y eso hace que no podamos viajar más seguido, como antes.
 
Pero bueno, soy una agradecida total por los momentos que podemos vivir tanto sea de un lado u otro del "charco" como llamamos nosotros a cruzar el Río de la Plata que nos separa del Uruguay y en cierto modo del mundo.
 
 
 











 











 
 
Chau Colonia de mis amores....
 
 
A esperar el barco rápido para volver a casita...
 
 
No me separo jamás de la tablet....jajaj!
 
 
Ya navegando felices por todo lo vivido y tan agradecidos a la vida....!
 
 
 
 
 
  Y sin escalas, de esta colonia con semejante impronta portuguesa, nos vamos  a Lisboa, Portugal.
 
Llegamos allí con tantas prevenciones, que ya estaba arrepentida antes de tomar el avión. Pero qué suerte que no me dejé llevar por todos esos prejuicios o juicios elaborados en base a experiencias tan distintas a las nuestras.
Nosotros nos volvimos enamorados de Lisboa. Llegamos al atardecer. Así que dejamos todo en el hotel, uno muy lindo sobre la avenida Liberdade, que es una arteria en la que están los hoteles más " cogotudos". Nos queríamos dar un lujito y nos alojamos en el Sofitel. Nos dio tiempo a dejar las cosas, salir a caminar para ver dónde estábamos realmente ubicados y comer algo por ahí. Volvimos a descansar que teníamos lindos planes para el día siguiente.
 
Después del desayuno y viendo que nos recibía un hermoso día de invierno, un día claro y soleado a más no poder, nos fuimos a la estación de tren de Rossio, donde compramos los tickets que nos llevarían a Sintra.



Sintra, es sin ninguna duda, el más bello de los lugares a visitar en los alrededores de Lisboa. Se trata de un pueblo cercano a la costa y rodeado de montañas, que se encuentra casi integrado en el área urbana de Lisboa. Para llegar a él se puede comprar el boleto en Rossio por 1,75€. La estación de trenes es bellísima.
Qué limpieza!!!!!
Puntualísimo va  entrando nuestro tren.
Y sí, nos vamos nomás!
       Si quieren subir con nosotros y conocer un bellísimo palacio, mañana la seguimos en Sintra.

                                                          Que estén bien!!!!!