jueves, 2 de octubre de 2014

Cuando la familia tambalea.

Perdón por estar tan borrada, pero septiembre me tuvo agotadaaaaaa!




Muchos momentos lindos, de abrazos fuertes y sinceros, de risas, de encuentros, de fotos, de regalitos, de felices cumpleaños, de bautismos, de comuniones, de carnaval carioca en fiesta de 15, de estar en un proyecto con mi Vasco que ya les contaré porque es re mil lindo, de estar en armonía con mi cuerpo, pero también de eventos familiares en los que -sin embargo-  si hay vínculos endebles o resquebrajados sentís un enorme tembladeral debajo de los pies. En la juntada familiar lo que no va se nota muchísimo más.
Cuando estamos juntos, el no estar unidos SE NOTA, se SIENTE y DUELE.
YO en lo personal ando bien, diría que muy bien.
Pero no está pasando lo mismo en mi familia primera. Y eso me pone de cabeza. Lo que le pase a mis hermanos y a mis viejos me afecta de un modo desmesurado. Obvio que estoy haciendo terapia y que sin el espacio que tengo con la genial Norma, no sé qué sería de mí , o sí sé y lloro de pensarlo.
Mis viejos están grandes, pero muy bien y aunque esa no es la cuestión y sería larguísimo y muuuuuuuuuuy doloroso  para mí contar esa historia, están empeñados en ponerse en el centro de la escena, reclamando una atención que a todas luces no necesitan. Me jode tremendamente que no puedan ver lo mal que la están pasando mis dos hermanos, ambos por razones bien distintas pero de un peso emocional enorme. Aparece un egoísmo, un costado jodido, súper narcisista en ellos que me enoja y entristece. Todavía son nuestros padres, porqué se empeñan en ponerse en el rol de hijos. Por Dios!!!!!
Como soy la hija mujer y la mayor y la que no tiene hijos, TODOS en la familia entendieron que yo me ocuparía de todo y de todos y, hasta ahora, lo hice con amor. Me asignaron el rol, tomé el rol, elegí el rol, qué se yo, pero ahora pesa y mucho.
  Así que así estoy triste y dolida. Ensombrecida y enojada.  Me duele mucho ver todo el dolor que están atravesando mis hermanos hermosos y quisiera poder evitárselos y ver que mis viejos se ponen en el rol de padres que todavía protegen en lugar de verlos en la vereda de enfrente con el dedo acusador y mirándose el ombligo de lo aburridos  que están. Sí, mis viejos no están colaborando ni un poco, pero nada de nada. Así que esas reuniones que no nos reúnen, son un como sí, una mala sombra de tiempos felices en que nos reíamos de verdad, en que se respiraba un aire limpio y genuino, en los que el amor fluía, en los que no había esa tensión en el aire que se vuelve insoportable, en los que nos sentíamos una familia indestructible.
No voy a pedir perdón por compartir esto acá. porque esto  también soy yo y es también lo que llevo en mi valija al hombro.
Confío en tu criterio y libertad de elegir no seguir leyendo este post bajón.
Gracias y muchas , muchas si te quedaste hasta el final. Y si no, te espero en la próxima. Seguro no se habrán solucionado las cosas pero quién te dice encuentro el modo de que la CULPA deje de joderme la vida.
Abrazotes!!!!!!

martes, 16 de septiembre de 2014

Una caminata a solas por Vagues, un pueblo rural.

Si alguien me hubiera preguntado qué regalo quería recibir ese jueves, nunca se me hubiera ocurrido que una caminata desde el fondo del pueblo de Vagues hasta la ruta 41 sería sin dudas lo que mejor me sentaría.
Me pone muy contenta el alma, cuando me descubro feliz con el poco de lo muy mucho que está ahí, al alcance de la mano.
Le pedí al Vasco que me dejara hacer esa caminata sola. Casi 4 km de aire oxigenador, de luz brillante, de vientito tibio en la cara, del piar de distintos pájaros, de los muchos y desprolijos tonos de verde, de andar con el paso tranquilo, la mente serena y el corazón en calma.
En una egoísta actitud de disfrute pleno.
Vagues es un pueblito rural, que pertenece al partido de San Antonio de Areco, al que me une una historia vieja y feliz. En el que viven poquitas personas, en donde hay un asilo grande, un hotel boutique, una casa que vende objetos antiguos y una re mil linda estación antigua de tren.
Hacer esa caminata en silencio me reconcilió con el mundo ese día.
Fui dando gracias por estar viva y por tener la capacidad o lucidez de darme cuenta de lo generosa que es la vida.
 








Quiénes habrán llegado o habrán partido desde quí?













Ella estaba ahí solita, como yo...


Ella baila sola.


Un mismo paisaje, dos puntos de vista bien distintos:






La luz colándose por todos lados.
 


Más caminos...

Naturaleza al natural.

Gracias pies, por llevarme a donde quiero ir.



Sigamos camino...que el aire es mucho y hay para todos. Que estén bien!

martes, 2 de septiembre de 2014

Quiénes van a Palermo un día de sol?

Qué domingo de gloria!!!!
Soleado a más no poder, cálido pero a gustito.
"Mejor... perjudica", diría mi suegro.

- Y si vamos a caminar?- preguntó ella con un entusiasmo endorfínico.
-¿¿¿Queeeeeé?'??- respondió él-  sugiriendo con la pregunta, una respuesta encubierta.


Por primera vez en tantísimos años lo conminé al Vasco a salir a caminar como muchos mortales por los bosques de Palermo.
El Vasco en ese sentido es anti caminatas, anti aglomeraciones familiares, anti vida al aire libre, anti "lo popu".
Pero , como yo también tengo raíces vascas, pues a ganarle la pulseada y allá nos fuimos.
La primera vuelta la dimos juntos por primera vez. Primera vez de una vuelta completa y juntos.


La segunda vuelta ya la hice sola,


y la tercera otra vez de a dos.
Me sentía tan viva, tan agradecida de poder estar disfrutando del sol que me dejó coloradísimos los cachetes, del aire amable, de esa luz que te encendía toda posible pesadumbre.
Todos el tiempo me iba diciendo..."Gracias a la vida, Gracias!

Y sí, es Palermo..."goorda", acá hasta los horneros construyen por pisos, tipo Libertador, vio?


Las fotos que siguen son bastante chotis en calidad, las hice con mi celu, pero me divirtió pensar quiénes íbamos un día así a Palermo.
Y aquí van mis alocadas reflexiones.


 1.- Van los que se mandan una caminata tranqui mientras pasean a sus mascotas.


2.-Los que bancan al amigo a morir. Uno en rollers  cancherísimo y el otro no menos canchero en silla de ruedas. Los dos compartiendo semejante tarde al sol. Vida pura, che!



 3.- El papá solo, ( quizás divorciado?) que le está enseñando a andar en bici a su peque hijo.


4.- Los que van a hacer su negocito.



5.- Los de todo un poco.


6.- Los que van a tirar facha porque saben que están en forma ( veáse a los 3 muchachinguis de la izquierda), aprovechan a tomar sol, y los que hacen genialidades subidos a esa trampa mortal, como me resultan ser los rollers a mí.


7.- Los que se juntan siempre y comparten un deporte o  una copada diversión.




8.- Los que venden ilusión( como esa nubecita de azúcar que comía de chica).


9.- Los siempre amigables con ondita hippie!


 10.- Los pibes que sueñan con que salga un partidito y descoserla.


11.- Los que todavía no están tan en forma , pero se lo pasan regio, toman sol y no se calientan por el qué dirán.

12.Los que se siguen animando a subirse a esos... no sé cómo se llaman, ponele botecitos y no piensan en lo mortal que podría resultar caerse en ese lago. Otra que el río Ganges...jajajaj!


13.- Los que comparten con sus hijos, sobrinos, nietos...y cultivan en ellos el disfrute por pasárselo bien a aire libre.



 14.- Los que no vinieron preparados ni para caminatas, ni para rollers, bicis o carritos, pero se sientan a disfrutar del sol y a chusmetear a dos manos.



 14.- Los que vienen por el choripán que nos hace tan argentinos.


15.- Los que quieren divertirse en familia subiéndose 8 personas a un carrito y pedalear a lo loco.


15.- Los que caminan de la mano, tan plácidos que ni cuenta se dan de que están en medio de un partido.


16.- Y quienes como yo o como el Vasco, nos pusimos a caminar para sentirnos bien, por puro disfrute! Gracias vidita por darme cuenta lo afortunada que soy! Caminar, ver, oír, sentir el vientito en la cara, percibir algún aroma agradable...en fin qué privilegio!


Besotes a toditos!