Soy maestra de 4°| grado desde hace 4 años y siempre es muy emotivo trabajar con mis alumnos qué significó en ese momento lanzarnos a tener una bandera propia y qué significa tener y defender hoy los colores de nuestra bandera. Siempre resulta enriquecedor cargar de significación ese "jirón del cielo".
Este año, a pesar de todo el malestar escolar que les conté en la entrada anterior, habíamos pensado sacar la escuela a la calle y - a pesar de ser una fecha conmemorativa y no festiva- "copamos" una plaza del barrio de Boedo, que se logró gracias al esfuerzo de muchos vecinos que lucharon intensamente por recuperar ese espacio y convertirlo en un espacio público para todos.
La plaza se llama Marino Boedo y queda a una cuadra y media de la escuela. A pesar de esa corta distancia, nuestros alumnos no tienen mucha relación con ella. Por eso, quisimos vincularnos y hacer una fiesta popular en ese espacio y no pudo salirnos mejor.
Yo estaba a cargo de la organización, realización y palabras del mismo. Pasé días terribles. Como soy bastante "obse", me tomo las responsabilidades muy a pecho y los días previos los paso horriblemente. Pero hoy fue todo tan festivo, había una alegría genuina entre grandes y chicos, que me vine super reconfortada. Mis compañeros colaboraron y sin esa ayuda, seguramente nada hubiera resultado como finalmente sucedió. Hasta el cielo que había amanecido nuboso y muy frío, decidió abrirse de par en par y regalarnos un solazo con su tibieza, que tanto estábamos necesitando.
Luego de la parte formal del acto, comenzaron las participaciones de mis nenes y de los profes de música.
Hicieron un esquema con cintas que estuvo hermoso y cantaron una cuequita muy linda.
Finalmente participaron los profes animando con su música y espontáneamente una de las supervisoras sacó a los chicos a bailar y todo fue una verdadera fiesta. Pintaron rondas y carnavalitos y los chicos y muchos de mis compañeros fuimos felices por un rato.
No se los ve contentos??? Qué viva siempre nuestra patria!