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martes, 19 de junio de 2012

Hoy volvió a salir el sol en mi escuela.

Hoy me traigo una alegría en el pecho, que no me entra todita en el cuerpo. Mañana se conmemora en nuestro país un aniversario más del fallecimiento de don Manuel Belgrano, un hombre inmenso de la patria, poco reconocido- para mi gusto- que, entre otras muchas conquistas patrióticas fue el impulsor de la creación de nuestra bandera celeste y blanca. Y  todos los 20 de junio, los alumnos de 4° grado de todas las escuelas argentinas le prometen lealtad a esa bandera .
Soy maestra de 4°| grado desde hace 4 años y siempre es muy emotivo trabajar con mis alumnos qué significó en ese momento lanzarnos a tener una bandera propia y qué significa  tener  y defender hoy  los colores de nuestra bandera. Siempre resulta enriquecedor cargar de significación ese "jirón del cielo".
Este año, a pesar de todo el malestar escolar que les conté en la entrada anterior, habíamos pensado sacar la escuela a la calle y - a pesar de ser una fecha conmemorativa y no festiva-  "copamos" una plaza del barrio de Boedo, que se logró gracias al esfuerzo de muchos vecinos que lucharon intensamente por recuperar ese espacio y convertirlo en un espacio público para todos.
La plaza se llama Marino Boedo y queda a una cuadra y media de la escuela. A pesar de esa corta distancia, nuestros alumnos no tienen mucha relación con ella. Por eso, quisimos vincularnos y hacer una fiesta popular en ese espacio y no pudo salirnos mejor.
Yo estaba a cargo de la organización, realización y palabras del mismo. Pasé días terribles. Como soy bastante "obse", me tomo las responsabilidades muy a pecho y los días previos los paso horriblemente. Pero hoy fue todo tan festivo, había una alegría genuina entre grandes y chicos, que me vine super reconfortada. Mis compañeros colaboraron y sin esa ayuda, seguramente nada hubiera resultado como finalmente sucedió. Hasta el cielo que había amanecido nuboso y muy frío, decidió abrirse de par en par y regalarnos un solazo con su tibieza, que tanto estábamos necesitando.










Luego de la parte formal del acto, comenzaron las participaciones de mis nenes y de los profes de música.
Hicieron un esquema con cintas que estuvo hermoso y cantaron una cuequita muy linda.
Finalmente participaron los profes animando con su música y espontáneamente una de las supervisoras sacó a los chicos a bailar y todo fue una verdadera fiesta. Pintaron rondas y carnavalitos y los chicos y muchos de mis compañeros fuimos felices por un rato.




No se los ve contentos??? Qué viva siempre nuestra patria!