miércoles, 6 de julio de 2016

Llegar a Madrid por Iberia en un vuelo "de primera"


Arranca el viaje. Nuestro primer viaje placentero de cabo a rabo.
Si hago este post te aseguro que no es por alardear de absolutamente nada. Sería de mal gusto, de gente de medio pelo y yo no soy así. Como buena clase media laburante, todo lo que voy a mostrarte en este post nace de la mirada asombrada de una concurrida viajera en aviones clase turista desde mis 23 años.
Nunca imginamos que este viaje de no más de 20 días lo haríamos en plan placer absoluto desde el vamos!
Se presentó la oportunidad, yo venía de estar muy mal de mis huesos como para afrontar un vuelo de tantas horas comprimida en el asiento, más mis fobias...que..."ma..si"!
Llegamos a Ezeiza acompañados por amiga, cuñado y sobrinas. Después del check in y de haber compartido con ellos un aperitivo en una de las confiterías,  ingresamos a los controles , pasamos por aduana y  una pasadita breve por el salón VIP de Iberia ( como para chusmetear  vio?).
Cuando subimos al avión y logramos penetrar la cortinita que divide horriblemente una clase de pasajeros de otra ( como si se pudiera filosóficamente hacerlo en verdad), se abrió un universo de comodidades que agradecés desde que te sentás en tu amplia poltrona hasta 12 horas después.
Como decimos con el Vasco, "Hay otra vida, pero es...un "poco" más cara".



Sólo por la inigualable posibilidad de viajar con los pies en alto y estirados, vale la pena cada uno de los manguitos que te dejás en las arcas de la empresa aérea española.
Las fotos que darán cuenta de este permitido, no son de buena calidad, es que no me daba para sacar la cámara tipo "mirá viejo...faaaaah...qué bueno!Sin embargo sirven para ilustrar lo bien que te lo podés pasar viajando en business.



Dentro del necesaire de cortesía había además de peine, crema dental, cepillo de dientes y calzador, una divinas cremas de L'Occitane, una esponjita para lustrar el calzado que a mí siempre me viene de perlas, una bolista bastante chotis para guardarlo , un par de medias de use y tire y una máscara que zafaba bastante para cubrir los ojos y dormir a tus anchas.


Esta es la imagen de la felicidad para mí.


Una copita de lo que quieras ni bien accedés a la cabina. Yo discreta, arranqué con juguito de naranja que me dio una acidez importante.


Y un menú para que ordenes qué platos tomarás avanzada la noche.


Sobre tu mesita revatible, un mantelito de tela.




Este pasajero vecino había solicitado cenar ni bien subió al avión para descansar más tiempo. Y cuando vi que viajaba realmente acostado, no podría creer mi alegría culposa, pensando en todos los que viajaban detrás de la elegante cortinita con las piernas contra el pecho prácticamente, apreciación que hago por propia experiencia y que volveré a vivir en próximos viajes,seguramente. Pero a pesar de la culpa, otra vez...ma' sí....!


En mi vida toda, jamás pensé que iba a poder tomar helado en un viaje de avión de 12 hs de vuelo. Pero sí...hay otra vida...ja!


Luego del postre una copita de licor de Jerez Pedro Ximenez que era una pasada.

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Y entonces, con panza llena, corazón contento vi una peli buenísima y me aventuré a dormir 8 horas sin parar sin necesidad de ansiolítico alguno.
El mejor amanecer en vuelo que he tenido en 46 años.


Nos sirvieron un desayuno bastante rico.


Monadita de detalle para quienes, como yo, le ponemos pimienta molida negra a casi todo.



Una vez aterrizados, bajé del avión 0 km. Sin dolores, sin sueño...sin bastantes mangos -también- que quedaron en ese capricho que jamás nos arrepentiremos de habernos dado. 

Llegar a Madrid me produce siempre, pero siempre, siempre, un gozo indescriptible. Es esa alegría genuina, que, a pesar de los muchos viajes que nos han llevado a esta ciudad hermosa, nace del asombro, de que es verdad que estamos allí nuevamente. Para mí siempre, llegar a Europa supone una primera vez. Aunque ya sepa por dónde bajar rápido para tomar ese endemoniado trencito que no sabés ni adónde te lleva porque no lo conduce nadie, pero que estás obligado a tomar si vas a la T4 y necesitás recoger equipaje.


Llegar a Madrid me estampa la sonrisa en la cara y siento esa alegría invasora que pareciera me renueva algo celular en mi cuerpo y en mi alma.


Una vez fuera , nos dirigimos al transfer que el hotel nos ofrecía, por encontrarse en cercanías del aeropuerto de Barajas, ya que al otro día tempranísimo deberíamos volver allí a tomar un vuelo hacia Roma.



Debíamos esperar más pasajeros. A que sí saben de qué país volvían estos turistas españoles? Los souvenires, nos delatan siempre!


El Hotel Nuevo Boston es muy buena opción si no tenés pensado ir y venir al centro de Madrid a diario. Si es para dormir una noche para tomar un vuelo al otro día, genial! Cómodo, divina la cama, limpio, con un servicio de transfer impecable que no sólo te lleva y te trae del aeropuerto, sino que a determinadas horas te lleva y te busca del centro de Madrid de modo gratuito.




Así que dejamos todo, nos acomodamos un poco a los nuevos horarios y tomamos el transfer que en un 1° de mayo nos llevaría al centro de Madrid, dejándonos en la Puerta de Alcalá, mismo lugar de donde nos recogerían. Siete menos veinte de la tarde y todavía de día? Esto recién empezaría.


Madrid en un día soleado es una fiesta siempre. Pensamos sin embargo que un 1° de mayo estaría bastante vacía la ciudad. Pero muy grande y en un punto desesperanzadora fue verla llenísima de gente pululando de aquí para allá. Cuando comprobé que, además de mucho lugareño aprovechando el feriado, había muchos contingentes de turistas, me sobrevino cierta desilusión. Ahí me di cuenta el costo que tendría haber viajado en, sin dudas la mejo época del año.
Cada viaje que hemos hecho en estos últimos 10 años, ha sido en invierno y las ciudades y pueblos son sólo para nosotros. Hay turismo, pero del de viajeros. No ves la ciudad llena de grupos que van siguiendo un paragüitas en alto. Los ves de a dos, de a uno, con su cámara al cuello paladeando cada paso. Y añoré esa sensación de viajera. No quería que nada me asimilara a una turista. Eso me puso algo triste.


Pero pronto entendí que como digo yo siempre" todo en la vida no se puede, ni se da junto al mismo tiempo". Así que me propuse disfrutar todo cuánto pudiera desentendiéndome de lo que hicieran los demás.
Sacudí mi musaraña mental e hicimos una parada técnica en nuestra taberna favorita del centro madrileño: Casa Labra.




Al salir el sol todavía en lo alto. Y yo sin creérmelo.


Andando y andando por los lugares que nos son tan entrañables se nos hicieron las 21 hs. y a plena luz del día.
La felicidad se echaba a andar para regalarnos un viaje sin igual. A descansar que para la próxima nos embarcamos para viajar a Roma.
A Madrid ya volveremos con tiempo al final del viaje.


Si estás ahí...gracias y que estés muy bien! El viernes te cuento la salida para Roma. Abrazo!

lunes, 4 de julio de 2016

Nuestro viaje a Europa en primavera


Antes que nada...Gracias! Gracias a todos los que me piden que relate nuestro último viaje a Europa en mayo de este año y a todos los que me hacen saber que mis relatos son de ayuda al momento de juntar data sobre ciudades europeas y de organizar los viajes armados por cuenta propia o representan una simple recreación para quienes por ahora no pueden o no tienen planeado hacer ese viaje.
Gracias a todos por el estímulo de seguir compartiendo!
Acá estoy...tan, pero tan agradecida a la vida que no se pueden imaginar.
Cuando el viaje planeado para enero se nos cayó por mis problemas de salud y por todo el tema de la recuperación de mi viejo...el viaje quedó en veremos. El veremos tenía fecha límite a fines de mayo, de lo contrario perdíamos los pasajes.
Papá avanzó bien en su tratamiento, yo mejoré notablemente así que nos pusimos a repensar el viaje.
Entonces se nos planteó la disyuntiva. Aprovecharíamos para conocer ciudades a las que nunca vamos porque en invierno pierden el 80 % de sus encantos -pero soñamos con conocer algún día -  o, volveríamos a donde siempre para conocerlas en primavera? Primero nos aventuramos a planear destinos nuevos. Sin embargo a medida que el proyecto avanzaba me daba cuenta que nos hacía bastante ruido no volver a "nuestros" lugares, ahora que por fin y por azar, podríamos verlos con otra luz, con flores, con árboles llenos de hojas...y , como se imaginarán, ganó la segunda opción. Ya habrá tiempo para hacer ese otro viaje soñado.
París, Roma, Madrid, Londres ...el retorno perpetuo y obligado, pero esta vez saboreadas en un mayo soleado, tibio y amable. Por laburo del Vasco iríamos por primera vez a Santander, Vitoria Gasteiz y ya que estábamos por el norte de España nos dimos una vuelta por Santillana del Mar, Sumbillia, Comillas y Pamplona.
Empieza el recorrido prometido. Quizás el menos turístico de todos los viajes. Quizás no, seguro. Como nunca antes, disfrutamos de la calle, de las gentes disfrutonas al sol,  de las plazas, de los parques, de las terrazas para tomarnos una copa y una tapita, de andar, andar y andar hasta que la luz del sol se perdiera después de las 22 hs.  No sé si te va a aportar mucha data este viaje, aunque te voy a compartir nuevos lugares que hemos descubierto y disfrutado, pero si querés ver flores, cómo está la gente y las ciudades en primavera, mucho verde y caras felices por tanto bueno, te pido que te sumes.
Nos vemos en la próxima. Te espero?



lunes, 18 de abril de 2016

París y Londres hoy. ¿Si o no?


En menos de mes y medio nuestro pasaje comprado en mayo de 2015 para volver a las Uropas, habrá caducado.
Ya les conté que ando mejor de salud, bien no, pero mejor sí. Mi viejito hermoso, también está saliendo adelante con sus últimas ( Dios quiera) aplicaciones de quimioterapia.Su estado general de salud es bueno.Todos felices.
Todo este tiempo nuevo, nos permitió reorganizar aquel viaje que nos tocó postergar. De aquella ruta originaria quedó bastante poco. Es época de trabajo pleno para ambos, así que nada de tomarnos más de un mes para viajar. Acaso si 3 semanas como mucho. 
Primero pensamos que ya que viajaríamos en primavera, era nuestra oportunidad para cambiar radicalmente de itinerario y se nos ocurrieron destinos bastante disparatados.
Cuando la euforia bajó la espuma, sentimos que sería hermoso conocer nuestras preferidas París, Roma, Madrid y Londres en primavera. Verlas con alguna flor, con algo de follaje en los árboles, con esa luz que empieza a despertar, con su gente más predispuesta a los cafecitos o tragos en las terrazas sin necesidad de las estufas conocidas de nuestros inviernos
Bueno, evaluamos un poco los pros y los contras y sí, decidimos que volveríamos a nuestros grandes amores y volvimos a reservar alojamiento,  comprar pasajes aéreos, de trenes...
En mitad de este discurrir al mundo se le da por ponerse más loco aún de lo que ya estaba y resulta que París no deja de estar en la mira de los ataques terroristas y que Londres pareciera ser la próxima víctima. Sabemos que lo mismo podría ocurrir en cualquier lugar y momento, cómo estar a salvo de esa locura irracional. Pero, lo cierto, es que el temor está instalado y lucho para que no opaque nuestra incipiente alegría. Y acá estamos otra vez...pensando qué hacer.  
Vos te animarías? 
                     

lunes, 11 de abril de 2016

Nadie se ve bien con un gorro de natación puesto.

Cómo anda la muchachada?


Se acuerdan que estuve muy embromada de salud, que me invalidó tanto que ni pude hacer nuestro viaje tan soñado anualmente? Bueno, todo va mejor.
Adelgazar no pude ni un gramo... "me cache en die", diría mi abuela Lala, hija de genoveses.
Pero....estoy yendo a natación tal como me lo indicaron los profesionales de la salud (los de la salud física, aunque la de la salud mental que me viene acompañando y tratando de que desmarañe mis vericuetos, también apoyó la moción).


 Salgo literalmente molida de los 30 piletazos que cual mantra me pongo a hacer. Ir y venir de espaldas, con estilo crol o  pecho tiene un efecto hipnótico en mí. Cuando llego al otro lado de la pileta, aunque esté cansadísima el cuerpo vuelve a impulsarse para hacer otro largo. 
Ni yo comprendo el porqué se esa reacción física o mental. Pero ahí estoy yendo y viniendo, sintiéndome tan liviana en el agua, que me permite hacer giros, moverme cual gusanito, ir a pique hasta el fondo, hacer la plancha, la vertical...como un bebecito nadando en las aguas del vientre materno. Quizás sea eso, el agua profunda tiene un efecto reparador, debajo del agua, nada puede ocurrir. Ahí está todo bien. No hay ruidos, sentís tu respiración , el latido de tu corazón, los movimientos del cuerpo pesado, son gráciles y sensuales. Todo está bien.
También es cierto que me pudre toda la previa y la post de la sesión natatoria. Pero, es el costo que pago por ese rato de placer.
Ahora, eso sí, entiendo que es indispensable por una cuestión de higiene, pero nadie se ve bonito enfundado en un gorro de natación, sabelo! Abrazo!


lunes, 8 de febrero de 2016

Cuando pasa el temblor...

Acá estoy...podés creer que amigada con el verano en baires? Bueno...ya sabés que detesto el calor y eso sigue siendo tan cierto como entonces...sin embargo,  a "mal tiempo buena cara" y una vez que pasó ese dolor físico horrendo que me tuvo 20 días en cama y más cerca del otro lado de la vereda...cuando pasó el temblor anímico, capaz de derrumbarme como un edificio de papel maché...ahí me tuviste "disfrutando" de un verano en la ciudad. Tampoco es que te salía a la calle a las 2 de la tarde para freírme como un huevo ( bueno en realidad iba tres veces por semana al kinesiólogo a las 3 y media de la tarde), pero le puse tooooooda la onda posible y mini viajecito a Montevideo mediante, acompañando al Vasco, que tenía que ir por trabajo...la energía se renovó y a partir de la cruzada de charco...todo fluyó y la alegría volvió a mi vida.













No necesariamente esa alegría que se ostenta a carcajadas, pero cuando me vi leyendo a destajo, mirando pelis hasta el empacho, arreglando encuentro con amigas de esas para siempre, de esas que me entendían y buscaban lugares para que yo pudiera estar super cómoda, de esas con las que nos vemos poco pero todo sigue tan vivo como entonces, o sentirme entre mis plantas, mis suculentas o las aromáticas de mi huerta casera , o revolviendo pinturas con el pincel en mano o con la mirada puesta en seguir reconvirtiendo nuestra casita en el mejor lugar del mundo para nosotros dos,  sentí esa alegría física de estar viva, feliz y agradecida.








Las cosas no cambiaron tanto desde ese final de año desolador, mi viejo la sigue peleando entre cada sesión de quimio, mis huesos siguen tan jodidos , sin embargo yo cambié, algo en mi percepción, en mi modo de sentir cambió.
Ojalita lo pueda sostener, por ahora funciona. Así que lo disfruto. 
Hice el duelo del viaje a la vieja Europa que no fue ( pero que será...más tarde o más temprano será), nos prometimos un viaje bien cortito para cuando ya la ausencia del dolor fuera la mejor presencia entre nosotros y, mientras tanto, este mes de vacaciones me lo pasé en casa estupendamente. 
En el medio de tanto lindo, hice de goma los servicios de la prepaga: dermatóloga ( mapeo de la dermis e tooooodo el cuerpo), cinco traumatólogos distintos, cambié de médica clínica (una grosa), estudios de rutina de todo tipo, oftalmólogo ( parece que voy a necesitar lentes...podés creer?)...en fin...una joda tremenda, pero lo hice con la mejor onda del mundo mundial.

Es el primer verano que paso en casa desde los 18 años. Siempre fue mi tiempo para escapar y pataperrear por ahí. Al principio y por muchos años con la mochila al hombro, con la llegada del Vasco a mi vida, la mochila le dio paso a la valija...las valijas. Así que fue todo un tiempo de hacer o no hacer pero todo con o por placer.

Si todo sale bien, en este mismo momento nos estaremos escapando al otro lado de la cordillera, para tener una semanita de desenchufe real, sin conexión con nada de lo que aquí nos preocupa u ocupa. Así que si sale bien la huida, a la  vuelta te estaré compartiendo - como siempre- nuestra experiencia.

Por lo demás GRACIAS!! Cuando dolió tanto el alma y el cuerpo que no había espacio para alegría de ningún tipo y el universo del Eros le había dado total protagonismo a Tánatos y lo compartí,  vos estuviste generosamente ahí leyendo y comentando, o sólo leyendo.

Así que ahora que estoy volviendo a mí, a mi mejor versión...gracias...GRACIAS!



miércoles, 6 de enero de 2016

¿Ya estamos en el 2016?

Hola....hola....¿Hay alguien allí? Pues lo bien que has hecho si ya no te pasás por el blog, porque la primera en abandonarlo he sido yo.

                       EL 2015 tuvo de muchísimo bueno...


Lástima que en el último cuarto, se desmadró. Así que no disfruté en absoluto la despedida del año y el inicio del que estamos viviendo. Casi que recién hoy, para mí está empezando el año nuevo.
Desde la última entrada, un tsunami de dolores físicos horribles y  a causa de estos, otros anímicos arrasaron con la Mariana de siempre y tan así, que en este mismo instante en que estoy escribiendo debería estar mirando en vivo y en directo en Plaza de Cibeles la cabalgata  de los Reyes Magos en la hermosa Madrid.

Ayer a la noche debimos tomar el avión y fue imposible hacerlo. 

De septiembre en adelante el año se puso cada vez más difícil, aunque a mí no me lo parecía, al contrario...me felicitaba a mí misma por lo bien que iba llevando todo, a pesar de tener momentos de flojera, la vasca allá iba sosteniendo a tutti cuanti como siempre.
Pero al empezar diciembre el cuerpo pasó factura y acá estoy recién comenzando a sacarme el dolor del cuerpo, del alma y volviendo a apreciar las cosas que me hacen feliz. Pero hasta acá, la noche más negra...esa tristeza que te nubla el pensamiento, te atonta y te sujeta hasta hacerte del tipo de prisionera que no opone resistencia.

Así que hoy, primer día que vuelvo a la PC que tengo en el escritorio, me dio por celebrarlo volviendo al blog, a mi espacio testigo de tantísima felicidad y de mucho sombrío también...Así soy, me tomas o me dejas...en mí hay mucho de todo.

Lo cierto es que nuestro precioso viaje ya no será, hasta que no pueda reponerme...y como dice la Chudi...mi amiga/hermana..."por algo será...si sucede conviene..."y en eso estoy intentando aprender de qué va todo esto.
Sólo diré que sin el Vasco, por Dios...cuánto más difícil hubiera sido. Es mi amor más hermoso...sin dudas.

Bueno, por si estás por ahí,o por si te das una vuelta en algún momento...que tengas un gran año...que tenemos 366 días para darle para adelante, armonizarnos con nuestros deseos y sueños, hacer lo mejor que podamos con nosotros mismos y celebrar la vida. Abrazo!