viernes, 26 de agosto de 2016

De la Defense a la Torre Eiffel

Hoy vamos a arrancar para la Defense, el barrio menos característico de París. Acá no hay techitos con tejas grises con una inclinación todos ellos de 45°, como fue ordendo según la estética haussmaniana, ni chimeneas color ladrillo. Este barrio es similar a la City de Londres. Muchísimos edificios altísimos , sedes de empresas francesas y europeas en general.


Tomamos el metro en nuestra estación más cercana y nos bajamos en la última estación.



La siguienna postal urbana para imitar. No hay mucho misterio, si querés que tu hijito lea, leerle mucho y variado, que te vea leer a vos misma, disfrutar con la lectura, son algunas de las opciones que lo acercarán al universo de los libros. Esta familia me pareció un claro ejemplo de lo que pienso y estimulo al respecto.



Vamos que bajamos.
La idea es recorrerlo y aprovechar que el día está fulerazo para meternos en el shopping ( Les Quatre Temps) si la lluvia aparece .
Acá el Gran Arco de la Fraternidad, más conocido como el Arco de la Defensa o Grande Arche es una de las principales edificaciones atractivas de este espacio de cemento a cielo abierto.



Este espacio algo futurista, ofrece además del centro comercial que mencioné antes, restaurantes, lugares para tomar algo, tiendas, exposiciones de arte, plazas, fuentes...



Si pinta un día gris...ideal para venirte para este lado.





Nos encontramos con estos locos lindos... A jugarrrrr!











Diversos diseños edilicios que llaman la atención .




Muy bello de algún modo, aunque como te imaginarás, no es la París de mis amores.


Pero además de edificios arquitectónicamente interesantes, muchas flores hermosas que alegraban el día gris.















Adoro este edificio... Y vamos con un antes y un después
( aunque para que duela menos...primero la de 2016 y después la de 2008)


Esta de 2016


Esta de 2008



Y sí, los años pasan....pero no mi amor por esta ciudad y mi alegría y agradecimientos intactos por poder volver, desde entonces una y otra vez.




Parados desde la explanada de La Defense se alinean el Arco del Triunfo y más allá,  la Vuelta al Mundo de la Place de la Concorde...No tenés rival, París hermosa!


Después de haber pasado por el shoping en cuestión, nos mandamos para Trocadero, desde donde la Torre Eiffel sale fotografiada enterita!






Nos amamos. La amamos. Lo nuestro es un trío perfecto. ja!














miércoles, 24 de agosto de 2016

Hoy nos gastamos Le Marais

Amanece generosamente otra vez. Y soy feliz como una perdiz. Hoy paseamos por el barrio. Sólo dejarnos perder entre la gente de un barrio similar al Palermo más chic y contradictorio de nuestra Ciudad de Buenos Aires. Amo Le Marais.



Desde mi ventana se cuela la cotideaneidad de una vecina.


A la calle, que los árboles están en flor y eso es toda una novedad para la París que llevamos tatuada desde siempre.



Qué vas a encontrar? Muchas casa de diseño como te mostraba el otro día.



Las crepes, fallafels y comida judía más ricas de toda París en la Rue des Rosiers.



Tesoros casuales que te regalan los lugareños.




Gente cool.






Amores sin barreras...




Mucho hipsters!


Mucho étnico y excéntrico.





Después de tanto andar, evaluamos dónde sentarnos a almorzar...





Y gana este rinconcito más íntimo.







EL postre, lo tomamos afuera. Casi de casualidad en una archi premiada heladería.






En esta casa de ropa si mi billetera fuera XXXXL te juro que haría destrozos. Tiene diseños japoneses en un tipo de prenda cómoda, femenina, moderna y romántica.


Qué bien nos lo pasamos...antes de viajar había visto la peli "Mi casa en París" del 2014, filmada en una casa in-cre-í-ble frente a este jardín.


Esa casona amarilla, viejo palacete, es la casa en cuestión. Cuando- gracias a la peli- pude ver cómo era por dentro , sólo pude AMARLA!







Días así, te mejoran el alma decididamente!


Emprendemos la retirada...


Al caminar otra vez hacia casita, no podemos dejar de maravillarnos con detalles sencillos como una enredadera que intenta abrazarse a un farolito.







Bullen las calles al atardecer...




Pero nosotros seguimos de largo a comprar pan...que si llega a faltar en la cena al Vasco le da un patatús.






Son unos verdaderos maestros de la pastelería.




Vamos llegando.



Cuánta felicidad!



Gracias a la vida por tanta vida en cada viaje. 
Gracias por París y los sentimientos que nos despierta estar allí. 
Gracias por sentir que, aunque hay muchísimo mundo para conocer, no necesito acumular cantidad de países, sino de emociones. Y París, nos garantiza esa emoción siempre renovada si la vivimos en lugar de visitarla nomás.
Abrazote, gracias por estar ahí acompañando!