lunes, 12 de noviembre de 2018

Comienza nuestra aventura por la Riviera Francesa.

Nos despedimos de Londres con sabor a poco, pero de todos modos felices por habernos regalado dos días de plenísimo sol que aprovechamos todo cuanto pudimos. Hora de volver a Madrid para dejar todo el exceso de equipaje en el hotel que nos cobija tan ricamente y volver a volar al día siguiente rumbo a Niza.

En Barajas todo ok, sólo nos resta esperar para tomar un nuevo vuelo .


Después de un vuelo magnífico, nos encontramos por segunda vez en esta ciudad tan preciosa. Pero, ups!, no contábamos con que nos recibiría con lluvia. Paciencia, que es primavera. Nos causó mucha gracia, mientras esperábamos en el aeropuerto nos entregaran el auto que habíamos reservado en alquiler para recorrer la Costa Azul a nuestro gusto, un mostrador en donde se ofrecían alquiler de helicópteros. Una topetitud, pensamos al unísono. Y había varias personas esperando su turno para ser atendidos...Estás en Niza,  Mariana ...Nannis, pensé...ja!



El tiempo va componiendo...vamos caramba, qué les traemos buen tiempo de un mayo que con nosotros se portó padrísimo! Seguimos de largo, esta vez nos vamos a parar en Niza de entrada, la dejamos para el final, nos vamos a Cannes, que hace dos días nomás se celebró el famoso festival de cine en esta ciudad encantadora.



Llegamos al hotel y ya nos habían avisado que podíamos estacionar justito enfrente.Pero...ay los parquímetros, a ponerle onda!


Dejamos todo en el hotel y salimos nuevamente en el auto - a pesar de mi negativa y de estar reeee cerca de todo. Imposible estacionar en lugares públicos, así que no quedó otra que caer en el estacionamiento del Palacio del Cine. Nubarrón y tormenta entre el Vasco y yo.

A mí las ciudades me gusta conocerlas a patita. Me las devoro caminando, pero caminando groso...por eso muchas veces me resisto al alquiler del auto, porque una vez que apoyamos el traste en una butaca de automóvil, chau...caminar se vuelve un desafío. 


Te cuento todo esto, por una de las fotos que subo más adelante, para que entiendas el gestito poco gentil que medio en broma, medio en serio le dedico a mi fotógrafo preferido.


En esa escalinata unos días antes habían estado posando decenas de actores a quienes admiro muchísimo, por llevarme de la mano de su arte a territorios de ensueño, donde me creo todo y echo a volar mi imaginación frondosa.


Ves por qué te lo decía? En fin...tenemos luces y sombras, muchachada!

Y muy cerquita de esta escalinata famosa , el paseo de la fama con las manitas estampadas en cemento de cientos de actores, verdaderos popes del cine.

Me traje de recuerdo, las fotos de aquellos a quienes me hubiera gustado estrecharle las manos con mucho amor y agradecimiento.










Con las manitas de Meryl Streep no me pude contener. Es lo más cerca que jamás estaré de sus manos. Amor eterno y mil millones de gracias por muchos de sus papeles cinematográficos, en especial por Francesca, la entrañable mujer de "Los puentes de Madison".



Y sí, acá estamos... entre gente como uno...jajajaja!!


Vamos, volvamos a la realidad ...

































Y en como todo, no hay nubarrones que duren para siempre ...en Cannes salió el sol dentro nuestro y en ese cielo que nos auguraría días realmente inolvidables.




El detalle de las gafas y zapatitos de esta señora nos confirma que estamos en tierra glamorosa.




Seguimos caminando, ya son las 9 de la noche y el sol sigue ahí arriba recordándonos la generosidad de la duración de la luz en plena primavera. Vamos enfilando para el hotel, que dan ganas de ducharse, adecentase y volver a salir a tono con la vecindad.








Esta será una semana inolvidable, realmente. Hemos conocido, lugares que nos llenaron el alma para siempre. Nos vemos pronto y te sigo compartiendo este viaje para el recuerdo!
Buen comienzo de semana!