lunes, 19 de junio de 2017

Encontrar una ""pausa" en Duggan.

Mientras les fui compartiendo el viaje de este año a la vieja Europa, obviamente me fueron pasando otras cosas, distintas vivencias a las que le llegaron el momento de plasmarlas en este blog. Hoy les voy a compartir, unos días en un pueblito de la provincia de Bs As.

Ustedes saben que el pago chico me tira, me puede y hace que quiera que podamos lograr el enorme sueño de construir nuestra casa del campo. Duggan es un pueblo bonaerense, integrante del partido de San Antonio dr Areco.


Un año, por no encontrar alojamiento en Areco y gracias a Booking, dimos con este maravilloso lugar: La Pausa Lodge de Campo.  Su dueña es Cala, una mujer macanuda y de muy buen gusto. Gracias a ella llegamos a Villa Lia también.


Bueno, la cuestión es que antes de que el Vasco viajara a Europa (sin mi, claramemte), creo que para Semana Santa decidimos con Adri, mi gran amiga, mi hermana del alma, y además con el devenir de la  vida, mi cuñada... plantearles a nuestros muchachos - hermanos ellos - arrancar para el campo. Y dieron el sí!


Ellos tienen dos niñas. Así que nos esperaba un finde con nuestras dos sobris , de lo más divertidas!


En esta oportunidad, nos correpondió un loft , que para una pareja sin niños es IDEAL!!!

En cambio mis cuñados, ocuparon una de las casitas que no pueden más de lindas.






Los lofts estaban recién estrenados! Cala tiene claro que además de vistosos sean cómodos y con todo lo necesario para tener una buena estadía que te den ganas de volver. Camas somiers, colchones 100 puntos, aire acondicionado, un baño estupendo, tv con Directv y una galería que mira al parque que te dan ganas de vivir! Más aún!
El predio es increible! De cara al campo abierto...árboles, pájaros, preciosidad en estado puro!



Onda, Santa Fe Style! Una suma de detalles que como huésped se agradece, hace la diferencia  claramente











Arrancar las mañanas desayunando bajo la galería de la casa, es de esos placeres únicos que te convierten en un privilegiado para mí.


Todos disfrutamos, descansamos,  caminamos por el placer de dejarnos andar en un lugar donde pasa poco y es en en ese poco domde reside la mayor alegría.


Palomita habia traído a una amiga. Las niñas felices ( casa de campom co wifi😉).




Pero no todo era estar pegadas al teléfono o a la tablet. A estas peques les gusta leer. Era tan hermoso verlas tan conectadas con su lectura.




También vino Lola, la perrita de las niñas, una divina total.



El Vasco en plan Zen.


Mis cuñatas en plan siesta al aire libre.


Una de las tardes nos fuimos a la cabecera del partido, mi querido San Antonio de Areco de mi niñez, cuando el mejor planazo del mundo era pasar los veranos con mis abuelos, papás de  mi viejito,  mi tío Chispa - su hermano-  y mi único primo, Cachorro.

Ya no queda ninguno de esos amores, pero conservo el amor por esa niñez, por ellos y por lo que ellos y Areco hicieron en mi para siempre, dejando una huella que se agradece.


La primera parada la hicimos en la heladería del Olmo, cuyo dueño era amigo de mi viejito, donde se come el mejor helado de dulce de leche de toda la provincia de Bs As.

Paseamos, comparamos provisiones y volvimos felices a la soledad del campo, donde las noches estallaban de estrellas y te ensordecían de puro silencio.







Despertar con el murmullo de las decenas de cotorras, el canto imperativo de algún gallo, el sonido del viento entre las ramas de los árboles me produce una felicidad difícil de explicar con simples palabras.





 Y el sol...qué bendito! Cuando no hace calor, y sentís que su presencia te abriga, te enciende sin calcinarte ni lastimarte...el mejor aliado para mí.


Y mi amiga, mi hermana, mi cuñada, la madre de mis primeras sobrinas, mi compinche, mi cómplice, mi compañera de viajes en  nuestra juventud, tan sabia, tan generosa, tan buena mina, tan soñadora y cuando está descansada...tan divertida. La quiero entrañablemente!


A mí el campo me hace bien, muy bien, casi debería convertirse en una prescripcion médica para mi vida y mi manera vulnerable de encararla.


Y a vos qué te pasa con el campo? Cuál es tu topografía favorita, la que te pone en eje? 

Abrazo grande! Grande! Y muy buena semana!









2 comentarios:

  1. Yo no voy mucho al campo porque acá en casa somos muy del despelote de la ciudad, nos inspira muchisimo!!! pero te cuento que San Antonio nos encantó, Es un lugar divino, fué como viajar en el tiempo. No conocía Duggan, y si bien me parece demasiado tranquilo para nosotros, un buen asado ahi no nos vendría nada mal.

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    1. Si algún día logramos.el sueño de tener nuestra casita de campo en Villa Lía, también parte del partido de San Antonio de Areco, serás muy bienvenida para un asadito, Marce!!

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