Tomar un en té en Angelina es una gratísima experiencia gastronómica y te diría que cultural.
Nos antojó con este lugar tan "paquete" que queda sobre la Rue de Rivolí a la altura de los jardines de las Tullerías, un tal Francis Malman. ( seeee, el vasco es su fan)
Cuando hacía aquellos programas de cocina desde París, un día se zampó un le croque madame con un chocolat chaud blanco que me quitó el aliento, literalmente.
Así fue como en otros viajes de invierno, siempre nos pasamos a merendar esa combinación deliciosa. Pero ahora el día no daba para chocolate caliente, así que ...a tentar la suerte.
El Vasco fue a por una patisserie bien francesa con cafecito.
Rica, rica, rica!
En cambio yo, que no tomo café, me conformé con una crema helada que estaba de muerte.
Si alguna vez podés tomarte una pausa en esta ciudad , hacete un lugarcito para disfrutar de este formidable lugar.
Ahora a caminar y aprovechar el atardecer en los jardines de las Tullerías.
El Jardín de las Tullerías es un parque público enorme que está entre el museo del Louvre y la plaza de la Concordia. Y me creés si te digo que nunca antes, en todos los viajes que nos llevaron a volver a París, lo habíamos recorrido....?
Este viaje, sin dudas fue de puertas afuera. Aprovechando las calles, los parques, el aire libre.
Como dicen los españoles...una gozada!
Si a hasta los patitos disfrutaban el sol...qué días nos tocaron!
Nadie se pierde una tarde como esta.
Estas hermanitas me mataron de amor...miramela a una de ellas descalza...qué hermoso ser niño otra vez.
Qué no daría por esa inocencia y felicidad de jugar con un globo rojo que vuele entre mis manos.
Abrazo y nos vemos el viernes !

















